Durante el LEC Roadtrip de Madrid,
Sheep Esports habló con el creador de contenido y una de las caras visibles de KOI,
Jaime Mellado, sobre el estado actual de los eventos presenciales en España, su crecimiento dentro de la escena y la exposición que supone convertirse en una figura tan reconocida dentro de Movistar KOI.
En esta entrevista, Jaime repasa su decisión de dejar la LVP para convertirse en creador de contenido a tiempo completo, el crecimiento de la rivalidad entre KOI y Karmine Corp, el caos vivido alrededor del showmatch cancelado y por qué la pasión y las narrativas siguen siendo el motor principal de los esports.
Otro evento más de Movistar KOI, y otra locura de ambiente. ¿Cómo estás viviendo este roadtrip aquí en Madrid?
Jaime mellado: "Pues tío, la verdad es que bastante bien. Sí que creo que mucha gente ha sido bastante crítica con el tema de las entradas, sobre todo desde fuera de España. Desde KOI hemos estado analizando un poco la situación y, claro, este es ya el cuarto evento consecutivo en España en apenas un año.
También hay un factor económico muy heavy. Aunque seguramente sean los mejores partidos que puede ofrecer ahora mismo la LEC, venir cuesta mucha pasta. Y por si fuera poco, ya se ha anunciado otro roadtrip para septiembre, así que entiendo que mucha gente se haya repartido.
El año pasado, cuando vino la LEC a Madrid, hacía dos o tres años que no venía algo así a España y aquello fue una barbaridad. Creo que desde KOI también hemos empujado mucho para que la LEC siga viniendo aquí. Igual por hacerlo tan seguido no hemos tenido tantos soldouts, pero aun así el ambiente está siendo espectacular y la gente se lo está pasando muy bien.
¿Te sigue sorprendiendo la cantidad de gente que te reconoce, te pide fotos y te apoya en presencial?
Jaime mellado: Es loco. Muchas veces estás en casa haciendo co-streams y desconectas completamente de lo que significan 5.000 o 10.000 personas siguiéndote. Cuando lo ves en directo es una locura.
Hicimos un meet & greet y ni siquiera le dimos mucha promo porque sabíamos que se iba a petar. Estaba pensado para una hora y acabamos estando casi dos. Y aun así se quedó muchísima gente sin poder saludarnos.
Y la verdad es que la gente, ya sea de KOI, de GIANTX o del equipo que sea, ha sido súper maja. Para mí eso es lo más importante de los esports: la gente y la afición.
¿Cómo te defines cuando alguien te pregunta a qué te dedicas? Porque mucha gente te conoce por cosas distintas: KOI, Kings League, Atlético de Madrid, Esportmaníacos…
Jaime mellado: Depende mucho de quién me lo pregunte. Si es alguien más mayor o que no tiene ni idea de internet, le digo que comento videojuegos, la Kings League —lo de Ibai (Ibai Llanos) y Piqué (Gerard Piqué), que ya suele sonarle a la gente— y que narro partidos del Atleti en YouTube.
Y luego pasa eso, que mucha gente me conoce por una cosa y después descubre las demás. Algunos por el Atleti, otros por la Kings League, otros por el LoL… Es un poco cacao, pero a mí me encanta porque mezcla las dos cosas que más me gustan: el fútbol y el League of Legends.
Cuando no estoy motivado por una cosa, tengo la otra. Y si se junta todo a la vez, mejor todavía.
Tu carrera en los esports ha llegado a un punto donde mucha gente ya te considera una referencia como host y creador de contenido. ¿Te paras alguna vez a pensar en todo lo que has conseguido?
Jaime mellado: Mucha gente me pregunta cómo he llegado aquí y sinceramente yo tampoco lo sé del todo. Creo que hay una parte importante de suerte: estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado, conocer a la gente adecuada… y luego también hacer bien tu trabajo, claro.
Yo nunca empecé buscando todo esto. Recuerdo entrar en Esportmaníacos cuando ni siquiera sabía que se cobraba ahí. Yo estaba estudiando periodismo y pensé: “Si intento meterme en fútbol voy a competir con 50.000 periodistas al año”. Entonces quería hacer algo diferente.
Justo empecé a jugar al LoL y me puse a escribir artículos sin tener mucha idea. Aprendía mientras escribía. Y una cosa fue llevando a la otra. Un poco de todo.
Hace un tiempo tomaste una decisión bastante arriesgada: dejar la LVP para convertirte en creador de contenido independiente. Viéndolo ahora, parece que te salió muy bien. ¿Tuviste miedo en algún momento?
Jaime mellado: Todo empezó cuando echaron a
Teshrak (Sergio Cerdán) de la LVP. Fue un palo muy gordo para el grupo de casters porque ya íbamos bastante con el agua al cuello. Éramos seis y algunos encima estaban repartidos entre varios juegos.
Cuando ves que echan a alguien en esa situación, inevitablemente piensas: “Hostia, el siguiente puedo ser yo”. Y justo ahí apareció la oportunidad de la Kings League.
Sergio Ferra me dijo que estaban buscando casters, envié unos vídeos, hice pruebas y les gustó.
La Kings League quería ficharme, pero la LVP no me dejaba compaginar ambas cosas, así que tuve que decidir. Y fue una decisión muy jodida.
Por suerte, en ese momento podía permitirme arriesgar. Vivo en Barcelona con compañeros de piso, no tenía grandes responsabilidades como casa o hijos y pensé: “Bueno, a ver qué pasa. Lo que dios quiera”.
Y al final salió bien. Mi mayor miedo era no comentar Worlds ese año. Le escribí a Ibai diciéndole que si necesitaban a alguien para algún día, yo estaba disponible. Y me respondió: “No, no, vente a todos”. Y ahí empezó todo lo de KOI.
Ahora eres una de las caras más visibles de KOI. ¿Cómo llevas esa exposición?
Jaime mellado: La verdad es que muy natural. Nunca he sentido demasiada presión porque KOI siempre ha encajado muchísimo conmigo, con mi forma de ser y con mis valores.
Yo soy muy natural para lo bueno y para lo malo, entonces me siento cómodo. Y sinceramente, para mí es un orgullo que la gente me vea como una de las caras del club. Nunca me imaginé algo así.
Además, yo estuve desde el principio. Recuerdo narrar aquel evento de Badalona cuando nació KOI, precisamente contra Karmine Corp. Luego poder formar parte del proyecto fue como cerrar el círculo perfecto.
Justamente hablando de Karmine Corp: ¿cómo se vive desde dentro esa rivalidad entre MKOI y KC?
Jaime mellado: Para mí es lo mejor que tiene la competición. Creo que mucha gente en internet tiene la piel demasiado fina, pero los piques, las narrativas y los beefs son lo que mantiene vivo esto.
Sin movidas en Twitter, sin rivalidades, sin pasión… esto perdería muchísimo entretenimiento. Porque League of Legends tienes todos los días: LCK, LPL, LEC, LES, NA… Lo que hace especial una competición son las historias y las emociones alrededor.
Por eso me encanta esta rivalidad entre España y Francia, KOI y Karmine Corp. Lo veo algo fundamental. Si lo vives con pasión se lo transmites a la audiencia, a los jugadores… para mí que haya un pique y que además sea sano - aunque a veces te pases de la línea - es fundamental. Además, le ha venido de puta madre a Europa porque antes parecía que todo era G2 y Fnatic. Ahora hay más organizaciones fuertes, más países implicados y más equipos capaces de competir arriba. Es brutal.
Se canceló el showmatch y desde fuera parecía un auténtico caos. Viendo los tweets de Ibai, Kameto, los clips en Twitter… ¿cómo viviste tú toda esa situación? Porque desde fuera daba la sensación de que nadie sabía si el showmatch iba a hacerse o no.
Jaime mellado: Yo me enteré completamente de rebote. Habían venido mis padres a verme y el viernes me fui a cenar a casa con mis primos y tal. Estábamos tranquilos y yo tenía el postpartido de fondo, pero muteado. Cuando terminó, me puse a subir el vídeo a YouTube, hacer la miniatura y demás. Y de repente empiezo a recibir mensajes por todos lados: el chat explotando, gente diciéndome que Kameto no iba a venir al showmatch.
Y claro, yo no entendía nada. Tenía el postpartido muteado, no había visto los tweets, no sabía qué estaba pasando. Entro a Twitter y veo que todo el mundo está diciendo lo mismo. Miro la hora y eran como las diez y media de la noche. Y pienso: “¿Cómo que no vienen?”.
Me meto en el directo de Kameto, pero estaban hablando en francés y no entendía nada. Solo veía el chat lleno de “W”. Ahí ya veo los tweets de Ibai y digo: “Hostia…”. Porque además me pilló totalmente por sorpresa. Yo no sabía nada del contexto previo.
Entonces le escribo a
Pol (Pol Malone), que es colega mío y sabe francés, y le digo: “Por favor, dime qué cojones está diciendo”. Mientras tanto, pregunto también por el grupo porque todo el mundo estaba diciendo cosas distintas.
Y ahí nos quedamos todos en shock. En plan: “¿Qué cojones hacemos ahora?”. Porque claro, entre unas cosas y otras se hacen las doce de la noche y seguían las conversaciones por detrás.
La putada es que KOI ya había pagado absolutamente todo. Se dejaron miles de euros solo en vuelos y logística para que estuvieran cómodos. Habían montado incluso un setup especial y un sistema de sonido aparte para evitar problemas como los de Badalona. O sea, estaba todo preparadísimo.
Y sinceramente, a mí me pareció una puta gilipollez cancelar el showmatch por eso. Lo digo así de claro. Entiendo que ciertas palabras puedan molestar, pero también creo que forma parte del pique. Ellos mismos muchas veces se han reído de G2 cuando perdían internacionales y cosas así. Creo que el beef y las narrativas forman parte de los esports y del entretenimiento.
Ahora, de ahí a cargarte un evento entero cuando ya está todo organizado, con la gente esperando, con el vídeo preparado, con toda la narrativa montada… me parece pasarse bastante de la línea.
Nos fuimos a dormir sin saber qué iba a pasar. Nos levantamos todos súper pronto porque seguía sin haber solución. Y al final hubo que buscar streamers que estuvieran en Madrid porque ya no daba tiempo a traer a nadie desde Barcelona. No sé cuantas llamadas se hicieron esa mañana, los de producción acabaron hasta las narices.
Pero bueno, creo que al final se salvó bastante bien dentro de lo que podía haber sido.”